Para muchos, incluidos nosotros mismos, la danza es probablemente una de las primeras muestras de “cercanía social”, como puede observarse en algunas pinturas rupestres con miles de años de antigüedad. Desde el principio de los tiempos los seres humanos hemos danzado juntos no solo para celebrar una buena caza, una gran cosecha o una boda sino también para pedir ayuda, en forma de lluvia, o para despedir a aquellos que nos han dejado.

Y hemos seguido danzando a través de los siglos convirtiendo, con el paso del tiempo, a la danza no solo en una forma de expresión grupal, que sigue siendo el motivo principal por el que la sociedad baila, sino también en un arte y en una industria, entendida como una actividad económica organizada, cuyo objetivo principal es ofrecer, a esa misma sociedad, espectáculo y entretenimiento.

Ahora, cuando estamos en un estado de confinamiento y cuando parece que el “alejamiento social” puede pasar de ser una necesidad, impuesta por una circunstancia puntual en forma de virus, a una cierta forma de “nueva normalidad”, ahora es cuando hemos de aprovechar la oportunidad para  buscar nuevas formas de danzar, hacer espectáculo y entretener en un mundo digital, sino que también hemos de alzar nuestra voz y mantenernos unidos para que la “vuelta a la normalidad” sea lo más rápida posible y, sobre todo, en una condiciones de funcionamiento que permita que la industria de la danza pueda proporcionar sustento a los miles y miles de profesionales que la formamos.

Como Asociación, estamos convencidos de que el escenario resultante de esta pandemia no va a ser como era hasta el 14 de Marzo 2020, pero estamos decididos a trabajar para que, unidos a todos los que amamos la danza, sea mejor.


Asociación Para el Desarrollo de la Creación Coreográfica
BETA PUBLICA









#LADANZACUENTA

En 2020 celebramos el Día Internacional de la Danza desde una situación de confinamiento extraordinaria, con una crisis sanitaria mundial nunca antes vivida en nuestra historia contemporánea. Son tiempos difíciles para todos, también para la danza. Este 29 de abril, no podremos salir con normalidad a la calle, a los teatros, a las escuelas, a los estudios de danza… no podremos encontrarnos físicamente para bailar juntos/as. Pero desde esta situación extraordinaria, las compañías y profesionales de la danza seguimos conectadas para repensar nuestro regreso, que ya no será al mismo lugar que dejamos. Tampoco el futuro será lo que imaginábamos hace unos meses. Queremos y deseamos que sea un lugar mejor.


Vamos a poner nuestros cuerpos a trabajar y bailar para ello. Estamos convencidos/as de que la danza y el movimiento serán necesarios en la tarea que tenemos por delante como sociedad. Sabemos también que desde hoy, somos testigos del sentir de los cuerpos, individuales y colectivos. Desde este convencimiento, hemos querido recoger la memoria de los tiempos que estamos viviendo los y las profesionales de la danza. Esta página, compuesta por diversas voces de la danza, es nuestro primer gesto –a modo de coreografía colectiva– sobre el tiempo por venir, que compartimos en el Día Internacional de la Danza 2020.

© Emprendo Danza, 2020 © de los textos: sus autoras/es